La idea del proyecto surge a partir de la detección de las necesidades manifestadas (explícita e implícitamente), de personas mayores que han perdido bastante su movilidad, pero que aún conservan sus capacidades cognitivas.
A estas personas les entristecía y en ocasiones deprimía y bajaba su autoestima, verse físicamente impedidos para hacer algo que se sentían "mentalmente" capaces de hacer.
Tras varías pruebas piloto con diferentes opciones de abordaje de esta situación, finalmente se identificó que la implantación de scooters para facilitar la movilidad, era la solución más beneficiosa para ellos/as, ya que, además de recuperar la capacidad eficiente de desplazamiento, la utilización de dicho medio tecnológico (scooters) les hacía sentirse a la vez satisfechos y animados.
Así como la silla de ruedas era vista como un símbolo de minusvalía la cual rechazaban o utilizaban sintiéndose "estigmatizados"; un scooter, en cambio, era visto por ellos (y socialmente) como un elemento dinámico, moderno y de progreso. Es una especie de retorno positivo a la condición de conductores de un "vehículo" (para aquellos que alguna vez lo fueron), y para otros era "una ganancia" (para las personas -sobre todo mujeres- que nunca la habían tenido).
A partir de esta detección de necesidad e identificación de solución, se plantea este proyecto de mejora en el cual los/as beneficiarios/as se convertían los elementos más importantes para su desarrollo. Sin su implicación y participación no es posible conseguir los efectos rehabilitadores básicos. Así pues, los/as beneficiarios forman parte de las actividades de habituación, sensibilización y formación. Y posteriormente se benefician de las actividades y excursiones al exterior que se organizan y de recuperar variados aspectos de su autonomía respecto del entorno.
Este proyecto innovador pretende mejorar la calidad de vida (movilidad y autonomía funcional, vinculación con el entorno social y autoestima…), de personas mayores que tienen dependencia física (para realizar desplazamientos), pero no cognitiva.
El impulso de la iniciativa se ha llevado a cabo desde el Área de Atención a la Dependencia de la Fundación Salud y Comunidad y desde la misma se ha destinado un Coordinador que se ha encargado de supervisar la implantación de la iniciativa en todos los Centros y, en concreto, de formar a los integrantes de las áreas psicosociales y rehabilitadoras de los mismos. Áreas integradas, en su mayoría, por figuras profesionales como: Terapeutas Ocupacionales, Fisioterapeutas, Animadores Socioculturales, Psicólogos, Educadores, Trabajadores Sociales, Auxiliares de Enfermería y personal Auxiliar. También se cuenta con la presencia de personal voluntario que también ha sido formado.
En el año 2006 mediante el apoyo de Obra Social CAJA MADRID pudimos poner en marcha esta iniciativa con un éxito parcial: al finalizar descubrimos entre otras cosas, que se precisaba un mayor impulso de personal para implantar definitivamente las actividades en los Centros y coordinarlos entre sí, así como de personal de atención directa (que realiza las actividades).
Se realizaron en todos los centros pruebas pilotos para conocer la accesibilidad del entorno y las dificultades que podían suponer para el manejo de las scooters.
Se precisaba de un mayor impulso de personal para implantar definitivamente las actividades en los Centros y coordinarlos entre sí, así como de personal de atención directa (que realizaba las actividades).
Había que adaptarse a la planificación de actividades de los propios centros así como la disponibilidad horaria de los profesionales para desarrollar la actividad.
Además los cambios y las innovaciones son difíciles de incorporar en las rutinas de las personas mayores, por lo que se les hacía inicialmente sesiones de habituación y prácticas dentro del centro con diferentes niveles, antes de usar las motoretas en las salidas ó de forma autónoma.
Las dificultades han sido diversas, pero principalmente por motivos de salud de los usuarios, dado que este taller requiere de buenas habilidades y destrezas para el manejo de la scooter por parte de éstos/as.
Otros motivos que dificultaban el buen desarrollo del proyecto es el tiempo. Dado que esta actividad implica salir a la calle, las sesiones que no se pueden realizar ha sido a causa de lluvia o frío, estas sesiones pueden combinarse con actividades y desplazamientos por el interior del centro.
Gracias a esta iniciativa se consigue mejorar la calidad de vida de las personas mayores, fomentando la movilidad y autonomía funcional y la vinculación con el entorno. Participan de manera más activa en las salidas que se realizan desde el centro, les permite salir habitualmente, pasear con los familiares sin esa sensación de ser una carga para ellos, ser independientes.
El éxito del proyecto viene dado del porcentaje de satisfacción que nuestros usuarios tienen de la actividad, superando éste el 80% de los participantes en la misma. Aún así, cada año nos proponemos aumentar el nº de participantes, así como la utilización de las motoretas en el mayor número de actividades posibles.
Las limitaciones son debidas a las características de la población a la que va dirigida, ya que para su utilización es necesario conservar las capacidades cognitivas ó, en caso de tenerlas levemente deterioradas, se hace necesaria la supervisión de profesionales ó familiares para su utilización.
También encontramos limitaciones debidas a la accesibilidad de la zona, pues los alrededores de los centros no siempre están adaptados para la utilización de las scooters, por tener grandes pendientes, terrenos sin asfaltar, escalones, falta de limitación de aceras o las dimensiones de éstas no adecuadas,…
Territorialmente la utilización de medios tecnológicos a nivel personal, como las scooters, para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, no es en sí una innovación. La innovación viene cuando es una propuesta grupal enmarcada en un programa de intervención dentro de un centro y con su propio entorno más cercano. Es decir, este proyecto plantea la utilización terapéutica y rehabilitadora de un número limitado de vehículos, que no son unipersonales, sino compartidos por turnos, o en función de las necesidades, por varios/as usuarios/as, con lo cual se rentabiliza la utilización de los recursos.
Este proyecto es innovador en cuanto al sub-colectivo objeto de atención, puesto que, habitualmente muchos proyectos suelen categorizar el conjunto "personas mayores" en dos: "dependiente" o "autónomo". Y dentro de las personas "dependientes" no diferencian las diversas realidades, necesidades y características que sub-colectivos.
Así pues, nuestro proyecto va más allá, tal y como hemos venido indicando, focalizándose en personas mayores con autonomía cognitiva, pero con cierta dependencia física, y que, con un poco de interés hacia ellos (como con proyectos como éste), se puede mejorar sustancialmente su situación.
Habitualmente, este tipo de iniciativas mediante la utilización de medios tecnológicos (scooters), no suelen estar destinadas a los colectivos que viven en zonas rurales, por lo que la difusión y utilización en estas zonas puede ser tomada como una innovación aún mayor.
Con el paso los años todos vamos perdiendo cada vez más nuestras capacidades físicas y cognitivas. En ocasiones esto ocurre a la vez, y en otras una pérdida antes que la otra. Como resultado, personas que podían valerse totalmente por sí mismas ahora pasan a depender de otros y de su apoyo.
Bajo este encuadre, las personas que han aumentado en dependencia física, pero no en cognitiva, dado que requieren de apoyo para movilizarse, pueden verse confinados a quedarse sin movilidad mucho más tiempo del deseable.
En algunos casos pueden utilizar silla de ruedas, pero su musculatura en las extremidades superiores les limita la capacidad de desplazamiento, y a veces sólo pueden hacerlo en superficies planas (no pudiendo subir ni siquiera pequeños desniveles). Otras personas, "más afortunadas", pueden desplazarse todavía a pie, pero con gran esfuerzo y sólo pequeñas distancias. Esto supone un elemento disuasorio para la realización de gestiones, visitas, etc. y en definitiva un obstáculo muy relevante para su participación social.
Éste es básicamente el sub-colectivo al que iría dirigido nuestro proyecto Mayores sobre Ruedas, que pretende potenciar la autonomía y mantenimiento funcional de estas personas, así como favorecer su vinculación social.
El objetivo principal de la actividad sería: Mejorar la calidad de vida de las personas mayores dependientes usuarias de los recursos asistenciales gestionados por nuestra entidad.
Otros objetivos propuestos que nos planteamos: Favorecer el contacto con el entorno más próximo al centro, Promover la autonomía de los usuarios del centro, Utilización de las motoretas como medio para el mantenimiento y promoción de la autonomía en traslados y desplazamientos cortos.
Tal y como decíamos al inicio de nuestra presentación sin la participación activa de los destinatarios esta iniciativa carecería de sentido. Y también resulta evidente la mejora que supone la utilización de las motoretas para sus cuidadores, pues se ha dado, en diversas ocasiones, el caso en el que las familias han adquirido de manera temporal o definitiva estos vehículos para sus familiares. Del mismo modo, el apoyo del voluntariado en las salidas organizadas favorece la participación de los usuarios en la actividad, pues pueden realizar un mayor número de actividades.
Esta iniciativa viene aplicándose a los diferentes tipos de centros que gestiona nuestra entidad, residencias de mayores, centros de día, hogares y viviendas con servicios, por lo que podemos afirmar que se puede generalizar a otros recursos de atención con facilidad, obteniendo resultados similares en cuanto a la satisfacción y consecución de objetivos, y, en todos los casos, aumentando el número de participantes en los lugares en los que la población objetivo presenta proporcionalmente un porcentaje menor de casos de deterioros cognitivos, lógicamente el grupo será más extenso cuanto mejor conservadas estén sus capacidades cognitivas, en población dependiente.
Desde que se inició la actividad se ha aumentado el tiempo de dedicación y el número de los profesionales destinados a la misma. Además se ha ampliado un grupo de destinatarios de la actividad que presenta leve deterioro cognitivo, a los que se les asigna supervisión para la actividad, inicialmente los destinatarios debían preservar las capacidades cognitivas.
Se lleva a cabo un trabajo coordinado con la policía local para llevar a cabo cursos de seguridad vial y también se colabora con la misma, con la prestación de señales de tráfico, además de contar son su presencia, en las jornadas de puertas abiertas. También se busca la colaboración con la escuela o escuelas próximas para llevar a cabo actividades intergeneracionales de manejo de las motoretas que se incluyen con otras actividades de utilización de las nuevas tecnologías. En estas jornadas también se cuenta con la presencia de las autoridades municipales.
Indudablemente, la mejora de la calidad de vida de las personas mayores que participan en la actividad, el mantenimiento de las relaciones sociales y con el entorno, movilidad de los participantes, fomento de las actividades y participación en las mismas, tanto las del centro como las que se puedan realizar en los alrededores.
El programa se continuará realizando a corto plazo en los Centros aunque su continuidad dependerá, en gran medida, de si se continúa obteniendo alguna subvención complementaria a las aportaciones propias que realiza nuestra entidad.
Última actualización: miércoles, 3 de noviembre de 2010
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