Dos son las razones que dan origen al programa "Activa-T".
La primera de ellas responde a una necesidad de carácter institucional. En este sentido, el proyecto nace con el objetivo de integrar en torno a un único programa una serie de iniciativas aisladas que desde el año 2002 la Fundación Patronato Europeo del Mayor -PEM- venía desarrollando. Todas estas iniciativas compartían como objetivo común la promoción de un nuevo modelo de envejecimiento y el fomento de un nuevo perfil y una nueva imagen de los mayores de nuestra región.
La segunda de las razones del programa responde a la necesidad que desde la Fundación se vio de incrementar en Cantabria la oferta de iniciativas pensadas, definidas y dirigidas específicamente a personas mayores, iniciativas encaminadas a promover, desde un enfoque eminentemente preventivo, una mayor calidad de vida, una mejora en los patrones de envejecimiento y una imagen más positiva de nuestros mayores.
Si bien el programa nace formalmente en 2005, ya desde el año 2003 la Fundación estaba llevando a cabo intervenciones aisladas con personas mayores, aunque con un impacto más reducido. Inicialmente el programa nace de las inquietudes de dos técnicos sociales del equipo de la Fundación, uno licenciado en ciencias de la educación y especialista en intervención en calidad de vida con personas mayores y otra licenciada en Geografía. En ambos casos contaban con experiencia en la gestión de proyectos de carácter social y durante este tiempo su labor ha estado apoyada por el personal administrativo de la Fundación.
En realidad el programa "Activa-T" y los distintos proyectos que en torno a él se han ejecutado entre 2005-2009 representan una continuidad del trabajo que la Fundación inició en el año 2003 con la incorporación de nuevos recursos humanos. Esto supuso un salto cualitativo en las actividades que hasta entonces venía desarrollando la Fundación, pues se incorporó una línea de trabajo específica en torno a proyectos de intervención social con personas mayores a lo largo de nuestra región. El trabajo desarrollado en 2003 y 2004 (podríamos considerarlo como los "antecedentes" de "Activa-T"), además de permitirnos ganar experiencia en el trabajo con personas mayores, nos ha ayudado y orientado en la toma de decisiones y también en el tipo de proyectos a incluir en esta línea de trabajo que representa el Programa "Activa-T". Es por ello que siendo el programa una continuidad de las actividades de años anteriores los inicios del mismo no fueron particularmente difíciles.
La dificultad inicial, y que aún se mantiene, es la consecución de cofinanciación. El programa nació como continuidad y con los antecedentes de iniciativas de años previos, lo que facilitó su desarrollo y afianzamiento. Pero siendo un programa en el que la financiación externa tiene especial significación, y en un contexto en el que cada día aumenta el número de entidades que presentan proyectos a convocatorias públicas y privadas, siempre existe la incertidumbre de cuántos apoyos se van a conseguir y cuántos de los proyectos inicialmente programados para cada año van a poderse llevar a cabo. A pesar de ello, y teniendo en cuenta que el programa no cuenta con apoyos garantizados, la trayectoria de trabajo de la Fundación con personas mayores contribuye a una cierta regularidad en los respaldos para llevar a cabo los proyectos, lo que no evita que todos los años haya iniciativas que no puedan ponerse en práctica.
Otra de las dificultades surgidas con el tiempo y que han afectado al trabajo de la Fundación y por consiguiente al programa "Activa-T" ha sido los cambios de personal producidos en la Fundación, lo que ha supuesto un esfuerzo importante por reestructurar y redirigir el trabajo.
Como ya hemos indicado la mayor traba en el desarrollo y mantenimiento del programa es la financiación, dificultad que se mantiene con el tiempo y es cada vez mayor habida cuenta de que año a año se incrementa notablemente el número de entidades que presentan sus proyectos a las mismas convocatorias que la Fundación. En ocasiones los requerimientos de las entidades cofinanciadoras relativas a los presupuestos de los proyectos, en particular las limitaciones que establecen para algunas partidas presupuestarias, obligan a redefinir los proyectos y conllevan serias dificultades para su ejecución. De la misma forma, el límite de cofinanciación que algunas convocatorias establecen (en determinados casos no llegan a cofinanciar más del 50 % del coste total del proyecto), dificulta considerablemente el poder presentar propuestas y ampliar el abanico de intervenciones.
Si bien al inicio del programa la búsqueda de asociaciones y organizaciones de mayores que colaboraran en la ejecución de los proyectos (cediendo instalaciones, recursos, colaborando en el seguimiento,…) conformaba una cierta dificultad, con el paso del tiempo y a medida que se han ido llevando a cabo intervenciones, se ha ido constituyendo una importante red de entidades que colaboran con la Fundación PEM, fruto de la comunicación y el trabajo directo con ellas.
Uno de los elementos que han contribuido durante estos 5 años al éxito del programa es que éste ha apostado por acercar actividades e iniciativas novedosas para los mayores y las asociaciones de mayores de localidades del ámbito rural, aspecto que ha sido reconocido por las entidades que han cofinanciado los proyectos año a año. De la misma forma, la relación entre el coste de las actividades y su impacto en cuanto número de beneficiarios (mayores del medio rural) ha contribuido a conseguir año a año apoyos para mantener el programa.
Otro aspecto particularmente importante es el trabajo en red y la experiencia de colaboración con asociaciones de mayores que se ha ido fraguando con el tiempo. Esto ha permitido orientar decisiones relativas a futuras intervenciones (las inquietudes, necesidades e intereses de los beneficiarios de las actividades sirven de referencia a la hora de definir el programa de actividades del año próximo) así como afianzar una metodología de trabajo que facilita la puesta en marcha y el monitoreo de los proyectos.
El mayor obstáculo con el que se ha encontrado el programa durante estos 5 años ha sido la consecución de financiación, aspecto que queda reflejado en la diferencia en el número de actividades que cada año se han llevado a cabo y el impacto de las mismas en cuanto al número de beneficiarios. En esta misma línea, algunos de los criterios que establecen las convocatorias de subvenciones que apoyan proyectos sociales han supuesto verdaderos obstáculos para llevar a cabo las actividades tal y como habían sido planificadas (por ejemplo, sólo cofinanciar los gastos de personal, o no cofinanciar más del 50 % del coste total de una intervención). En otras convocatorias los criterios establecidos no han permitido tan siquiera poder presentar un proyecto.
El programa "Activa-T", que ha promovido el acceso del colectivo de mayores del medio rural a iniciativas dirigidas a mejorar su calidad de vida y su presencia social, fundamenta sus intervenciones en la importancia del enfoque preventivo para mejorar los patrones de envejecimiento, partiendo de una visión interdisciplinar de la intervención con mayores que se pone de manifiesto en la heterogeneidad de las actividades que el programa ha ido ofreciendo.
La adopción de una perspectiva del envejecimiento como proceso dinámico que acontece a lo largo de toda la vida hace que en el desarrollo de las actividades convivan personas de muy diferentes edades (estableciendo como límite inferior de edad los 50 años), lo que contribuye a la riqueza y dinámica de las actividades. De la misma forma, el programa y los profesionales que en él intervienen comparten la idea de que esta etapa de la vida es también un periodo de crecimiento y desarrollo personal, de ahí el componente motivacional que impregna las actividades y que busca animar a los beneficiarios a que se ocupen y se preocupen por su calidad de vida y su bienestar.
El programa "Activa-T" adopta una visión positiva de las personas mayores y de esta etapa del ciclo vital así como de las enormes posibilidades de desarrollo y crecimiento personal que se abren para aquéllos durante estos años. El programa ha contribuido a dinamizar a los mayores y a las asociaciones de mayores del medio rural donde ha estado presente, y los esfuerzos que se han realizado han estado dirigidos a producir un cambio tanto a nivel individual como social.
El programa "Activa-T" parte de un concepto de calidad de vida con dos características singulares que se ven reflejadas en las intervenciones que el programa ha ido incluyendo en su desarrollo:
Así, la heterogeneidad de intervenciones que durante estos 5 años se han desarrollado en el marco del programa han tenido, además de un marcado enfoque preventivo, el objetivo de promover en los beneficiarios habilidades, pautas, destrezas que potencien estilos de vida más saludables (en el plano físico, psíquico y social) que redunden en mayores niveles de calidad de vida y bienestar y una mayor satisfacción personal. No se trata de aumentar los años vividos, sino más bien la calidad de los mismos.
La presencia y participación activa de los mayores es un elemento característico en la ejecución y en la dinámica de las distintas actividades que durante estos años ha incluido el programa. Esta participación va más allá de las propias intervenciones ya que la finalidad última de las mismas es la incorporación al día a día de estilos de vida más saludables que contribuyan a una mayor calidad de vida y a una mayor presencia de los mayores en sus comunidades. De la misma forma, los mayores participantes en las actividades desarrolladas en este tiempo han jugado un papel fundamental en la evaluación del impacto de las intervenciones. Estas evaluaciones han servido como referencia para la mejora del programa y la toma de decisiones futuras.
En cuanto a la participación de los profesionales en las diversas intervenciones que el programa "Activa-T" ha incluido en estos años decir que va más allá de la propia ejecución de las actividades. Los profesionales colaboradores han sido un elemento de vital importancia en el monitoreo de las intervenciones y también en su evaluación. Asimismo, sus inquietudes y sugerencias relativas a nuevas propuestas a incluir en el programa siempre han sido tenidas en cuenta desde la Fundación PEM.
El programa "Activa-T" puede constituir un modelo de intervención con personas mayores fácilmente aplicable a otros contextos (como por ejemplo, el ámbito residencial con personas mayores válidas, Aulas de la Tercera Edad,…) y a otros ámbitos geográficos, bien sea promovido por entidades públicas, por entidades privadas, por asociaciones de mayores (en la medida que tengan personal técnico que gestione el programa),… Las actividades que se incluyan en cada caso estarán en relación directa con las necesidades concretas, los recursos locales disponibles (económicos, sociosanitarios, materiales, de infraestructuras,…), las inquietudes del colectivo beneficiario,…No obstante, sería deseable que programas de estas características contaran con una mínima financiación permanente y estable que garantizara una acción continuada y un programa de actividades estable en localidades del ámbito rural.
El programa "Activa-T" está sometido a un proceso de evaluación y mejora permanente. La ejecución de las actividades que cada año se llevan a cabo se contempla con el margen de flexibilidad necesario en toda intervención social, realizándose aquellas adaptaciones que las circunstancias o los imprevistos pudieran demandar.
Además de la evaluación y seguimiento continuo de cada actividad, a la finalización de la misma se lleva a cabo una evaluación final. En ella intervienen los beneficiarios, los monitores y el coordinador del programa, evaluación que se realiza a partir de cuestionarios específicos para cada uno de ellos y que, además de determinar la consecución de los resultados previstos así como el impacto de la actividad, sirve de orientación y referencia para la toma de decisiones relativas al programa de actividades del año próximo, a posibles mejoras desde el punto de vista organizativo, metodológico, a las localidades de intervención. Esta evaluación nos permite valorar no sólo el progreso en términos de lo que se quería conseguir sino también la estrategia que se ha empleado, los problemas que han surgido,…con la finalidad de realizar ajustes y mejorar el propio programa. Las inquietudes del personal de la Fundación así como las propuestas de los colaboradores relativas a actividades novedosas son elementos tenidos en cuenta en la planificación del programa anual.
El desarrollo del programa y la puesta en marca de cada una de las actividades han requerido necesariamente de la colaboración de asociaciones locales de mayores (en menor medida de la colaboración de las entidades locales). Esta colaboración se traduce en la cesión de los espacios que acogerán las actividades así como de sus equipamientos. De la misma forma esta colaboración se extiende a las actividades de difusión de la iniciativa y al seguimiento de la misma.
Durante estos 5 primeros años de vida del programa las actividades que se han desarrollado y el marcado carácter preventivo de las mismas han contribuido a que los beneficiarios adquieran estilos de vida y comportamientos más saludables tanto en el plano físico, psicológico como social, eliminando a su vez elementos de riesgo asociados a procesos patológicos y discapacidad que pudieran mermar la calidad de vida. Ya el mero hecho de participar en las actividades ha fomentado la convivencia y el aumento de los intercambios sociales de los mayores; ha mejorado su autoestima; han contribuido a su crecimiento y desarrollo personal; han fomentado el pensamiento positivo; han mejorado la funcionalidad cognitiva y física; han contribuido a una mayor presencia de los mayores en sus comunidades,…
El programa "Activa-T" tiene carácter permanente. Constituye una línea de trabajo que toma como referencia los objetivos fundacionales de la entidad. Dado su carácter abierto y flexible el programa irá incluyendo año a año nuevas actividades que den respuesta a las necesidades e inquietudes del colectivo de mayores así como a las del equipo técnico y los colaboradores. Si bien la amplitud del programa está supeditada a la consecución de cofinanciación la experiencia de años previos y el trabajo desarrollado nos permiten ser optimistas en relación a la consecución de apoyos externos que garanticen dicha continuidad.
© Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) 2009
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