El papel de los mayores en la sociedad actual ha cambiado considerablemente debido al aumento de la esperanza de vida, una mayor participación comunitaria, así como una mayor actividad e independencia tras la jubilación.
El encuentro de los mayores con los niños es siempre muy enriquecedor para ambos. Los mayores transmiten valores y mantienen el vínculo entre las generaciones, al mismo tiempo que estar con los niños es una forma de renovarse personalmente y sentirse más jóvenes.
Los mayores con algún tipo de dependencia necesitan más de esta vinculación con la infancia, siendo regeneradora y terapéutica, dejando de lado por un momento, los problemas personales de esta etapa de la vida.
De esta forma, los mayores se sienten útiles e importantes, repercutiendo en su estado de salud física y mental, a la vez que los niños aprenden valores para su desarrollo emocional y social.
Este programa tiene como objetivo posibilitar las relaciones intergeneracionales, invitando a participar a mayores y jóvenes en diversas actividades. Lo cierto es que el programa está teniendo mucho éxito.
Éste surge a partir de ciertas actividades puntuales, como por ejemplo, aquellas que organizábamos para el Día de los Reyes Magos o para el Día del Niño.
Comenzó a ponerse en marcha con la voluntad y participación de ciertas personas. Por un lado, por la iniciativa de un grupo de mayores y por otro lado, por el interés de un grupo de profesores.
Los mayores tienen mucho que dar y era una buena idea invitarles a transmitir todo el conocimiento que poseen. Son muchos los conocimientos que han trasmitido, no sólo a nivel histórico, sino también a nivel profesional.
La mayor dificultad fue la coordinación entre instituciones. La respuesta del trabajo conjunto de las personas mayores y otras generaciones nos preocupaba menos porque ya sabíamos del éxito de estas actividades, puesto que se habían realizado varias puntualmente.
Dentro de nuestras funciones se encuentra aquella de fomentar las relaciones con la comunidad. Y pensamos que las relaciones intergeneracionales tienen una importancia tal que permiten elaborar un programa.
Cuando elaboramos este programa, teníamos un verdadero equipo de trabajadores volcados en el mismo. Si bien es cierto que no lo evaluamos por escrito, sí llevamos a cabo, una vez por semana, reuniones en las que se saca a luz aquellos aspectos que están o que no están funcionando, las dificultades con las que contamos, etc. Todo el equipo técnico que trabaja en los Programas Intergeneracionales se reúne una vez por semana para hablar de diversos aspectos.
Nosotros comenzamos a analizar qué es lo que les atraía a nuestros mayores. Vemos qué acontece en cada uno de los talleres, cuántas personas asisten… Intentamos ver cuáles son las cosas que les gustan a los participantes y precisamente observamos que una de las cosas con la que más disfrutaban eran las relaciones con jóvenes.
A partir de esta apreciación, llegamos a la conclusión de que teníamos que elaborar un programa sólido, que no se tratase de actividades puntuales como anteriormente veníamos haciendo.
Nuestra intención no era elaborar diez actividades puntuales sino un programa técnico, con unos objetivos, contenidos, metodología y una evaluación.
Creemos que las claves para el desarrollo y mantenimiento de un programa es que los protagonistas sean los que expongan lo que desean, los técnicos somos su apoyo y los que damos las herramientas para su ejecución.
Limitaciones de tiempo y dedicación por los profesionales y colaboradores, que actualmente le dedican muchas horas altruistamente y no siempre puedes contar con ellas. Por eso sería muy interesante un apoyo institucional de profesionales y recursos, tanto materiales y económicos como humanos.
La innovación de este programa es el trabajo interdisciplinar: el trabajo en equipo nos ha dado consistencia y diversidad a estos programas.
El formar y trabajar con los participantes del Proyecto antes y después de realizar cada actividad ha hecho posible darle consistencia y continuidad a estos programas de relaciones intergeneracionales.
Un mismo espacio para todos para compartir une a las diferentes generaciones y nos hace más tolerantes.
Los mayores pueden ser maestros de la experiencia en el colegio los niños pueden leer y escribir historias en un Centro de mayores y los discapacitados pueden realizar una gran obra de teatro en una asociación…y muchos ejemplos más para compartir, para unir y para crecer.
La calidad de vida aumenta como consecuencia de:
Diversas son los protagonistas del programa intergeneracional por ello son ellos los que proponen temas, actividades…y los profesionales coordinamos institucionalmente y programamos.
Las personas que realizan la actividad tienen que estar directamente implicadas en el proyecto y disfrutar de él, por eso es muy importante la Las personas mayores, niños, jóvenes, discapacitados y asociaciones preparación del proyecto, la formación y el apoyo para que los encuentros sean un éxito.
La experiencia se puede realizar en cualquier lugar adaptándola a las necesidades y recursos de cada zona en concreto.
El equipo interdisciplinar creemos que es factor destacable, los profesionales que componen el equipo tienen diferentes edades y son de ambos sexos.
Cuando comenzamos con los programas, no contábamos con la psicóloga, tan sólo éramos dos trabajadoras sociales. Después se fueron incorporando otro tipo de profesionales y enriquecieron mucho al grupo.
Todos tenemos diferentes puntos de vista y opiniones, y eso es muy positivo para el grupo. Si contáramos siempre con los mismos profesionales, el enfoque siempre sería al mismo.
Trabajar con otros profesionales, con una perspectiva distinta te abre mucho la mente. Por ejemplo, con la psicóloga y los monitores hemos podido incorporar muchísimas cosas.
En relación a la planificación es muy importante una programación real cercana asequible y consensuada con el equipo y los participantes y una evaluación para devolvernos lo que hemos realizado con éxito y lo que deberíamos mejorar.
Este programa aprovecha el mayor recurso que tenemos que son las personas, fomenta los lazos afectivos y transmisión de cercanía y valores.
Para este programa necesita pocos recursos materiales y técnicos.
Se aprovechan los recursos de la aportación de las personas mayores, los niños, los jóvenes, discapacitados….Un trabajo conjunto del que todos salen beneficiados.
En primer lugar, los mayores han ganado seguridad.
Ahora estamos llevando a cabo algo que anteriormente no hacíamos, trabajar en la formación. Hacemos un taller en el que se les prepara e informa de lo que se va a desarrollar, proponemos una temática (medio ambiente, soledad…) y la trabajamos en grupo. De este modo, cuando llega la hora de ir a la escuela, los mayores están muchos más seguros y la actividad les genera mucha más satisfacción.
Los niños en ocasiones se dirigen a los mayores llamándoles “maestro” y eso es muy gratificante para ellos.
En definitiva, no es lo mismo ir inquietos y nerviosos que ir seguros. La autoestima de los participantes es uno de los impactos positivos más destacados en este programa.
Se han creado unas relaciones instituciones y profesionales.
Se han fomentado también relaciones afectivas entre los participantes en el proyecto que han traspasado el programa teniendo como consecuencia otro tipo de unión y realización de otras actividades. Estas relaciones son lo que destacamos y que nos han animado a seguir trabajando y a realizar mas proyectos.
El programa de relaciones Intergeneracionales tiene una continuidad desde 1997 y todos los años hacemos una programación anual con diferentes colegios e institutos y centros de personas con discapacidad dependiendo de las demandas de las distintas instituciones.
© Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) 2009
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