Desde hace tiempo, el Consello de Ancianos de Xestoso-Cambás venía buscando un acercamiento de la Universidad al entorno rural, como vía de dinamización del medio rural gallego y apuesta por la formación en un entorno tradicionalmente desvinculado de la Universidad, uno de los motores de desarrollo social más potentes.
La experiencia nació a consecuencia de la confluencia de varios factores: la demanda del Consello de Ancianos de Xestoso de un acercamiento de la Universidad al medio rural (incluso defendiendo la necesidad de crear una "Universidad rural"; la por otra parte, la experiencia previa de colaboración entre el Consello de Ancianos de Xestoso y la Asociación de Mujeres Rurales de Xestoso con el Centro Asociado de la UNED de A Coruña para la realización de un curso de cuidadores de ancianos que venía desarrollándose con cierto éxito; por último, la implantación en la UNED de un programa Senior dirigido a mayores de 55 años ofreció un marco institucional y normativo en el que encuadrar el proyecto.
Conocida la posibilidad de implantar un programa dirigido a mayores de 55 años en la UNED, el representante del Consello de Ancianos de Xestoso-Cambás y representante de alumnos en la UNED contactó con la Dirección del Centro Asociado buscando la realización del programa senior en el rural a través de un convenio con el Consello de Ancianos.
El programa se puso en marcha a través de un convenio entre el Centro Asociado de A Coruña y el Consello de Ancianos de Xestoso-Cambás, en el que se fijaba el marco básico de colaboración entre ambas entidades para el desarrollo de la experiencia. Desde el primer momento, teniendo en cuenta que el Consello de Ancianos integra a personas de un área geográfica rural amplia y dispersa (que abarca seis Ayuntamientos limítrofes, pertenecientes a las provincias de A Coruña y Lugo) se buscó la complicidad y colaboración de esos Ayuntamientos, con los que se mantuvieron reuniones preliminares para explicarles el proyecto e implicarles en el mismo.
Los temores fundamentales eran dos: el primero, no conseguir la respuesta pretendida por parte de los potenciales alumnos, habida cuenta de lo innovador de la experiencia y de los posibles prejuicios ("soy demasiado mayor", "no tengo estudios previos", "no me voy a enterar de nada", "yo no valgo para esto"…). El segundo, no conseguir un apoyo institucional que permitiera publicitar, dinamizar y sostener económicamente la iniciativa.
La reticencia de los alumnos se superó ofreciendo una oferta formativa muy adaptada a los intereses y vivencias de los alumnos, con una minuciosa búsqueda de profesorado con un perfil adaptado al alumnado y mediante una diversificación de sedes que permitió acercar la oferta educativa a los alumnos, habitantes de áreas geográficamente muy dispersas. Fue esencial, también, la labor de dinamización/animación desarrollada por el Coordinador del proyecto.
La colaboración de las instituciones se consiguió mediante una información exhaustiva acerca de la naturaleza y objetivos del proyecto; de sus beneficios a corto, medio y largo plazo; y de un afán permanente por aprovechar recursos y proyectos ya existentes en las instituciones locales (Ayuntamientos, otros Consellos de Mayores), creando sinergias.
El buen hacer del Coordinador del proyecto; la respuesta -abrumadora- de los alumnos; la implicación institucional, especialmente de los Ayuntamientos de la zona; y la selección de materias y profesorado adaptadas a las características e intereses de los alumnos.
Sí, fundamentalmente debidas a las instalaciones (inaccesibilidad a Internet en las aulas, espacios limitados…) y a la necesidad de disponer de una dotación económica estable, que garantice la viabilidad y consolidación futura del proyecto.
La principal innovación radica en la presencia directa de la Universidad en la acción, cuando la Universidad (en general en toda España, pero muy especialmente en Galicia) no suele realizar actividades de acción directa en el medio rural. Y ello a pesar de que el destinatario natural de los proyectos "Senior" de las Universidades (mayores de 55 años) se encuentra cada vez más en el medio rural.Se intenta que los mayores tengan un fuerte protagonismo en la selección de las materias a implementar; en la metodología, que se plantea como activa y partiendo de los conocimientos previos del mayor; en que se intenta que las asignaturas impartidas aporten conocimientos que permitan a los alumnos actuaciones directas en su día a día y su comunidad (p. ej., mayor reciclaje, participación en acciones de sostenibilidad desarrolladas en su Ayuntamiento, etc.). Asimismo, se intenta fomentar la participación como profesores o personal docente de apoyo de los profesionales o expertos de la propia comunidad.
Sí, siempre que exista un interés e implicación claros por parte de los Consellos de Ancianos o Mayores y las instituciones de esas otras zonas. El modelo está estandarizado, por lo que permite su fácil reproducción, pero a la vez está planteado de un modo flexible, para adaptarse a las circunstancias y características de otras zonas.
Se pasan cuestionarios de evaluación para detectar el nivel de satisfacción de los alumnos, los profesores y los miembros de la coordinación. Esos cuestionarios también permiten identificar puntos fuertes, necesidades de mejora y nuevas exigencias o expectativas de los alumnos.
Por otra parte, durante el verano se realizan indagaciones entre los potenciales alumnos y las instituciones colaboradoras sobre las materias que pueden resultar más demandadas o que mejor encajan con otro tipo de acciones desarrolladas en el entorno.
Sobre la base de estos datos, se abre el periodo de preinscripción y matrícula, la selección del profesorado y la determinación del horario de clases, la naturaleza de las mismas, los recursos necesarios y las posibles actividades complementarias (conferencias, jornadas, etc.). Al término del cuatrimestre, se pasan los mencionados cuestionarios, cuyos resultados intentan tenerse en cuenta, en aquello que resulte aplicable, para la organización del segundo cuatrimestre (al término del cual se vuelve a pasar el cuestionario, con idéntica finalidad, de cara al curso próximo). Se intenta que toda la información recibida sobre aspectos a mejorar sirva de pauta para la revisión del programa al curso siguiente.
Estos cuestionarios también se envían a la sede central de la UNED, junto con la memoria de cada curso académico, realizada por la Dirección y la Coordinación del proyecto. La finalidad es que en sede central de la UNED se conozcan las acciones desarrolladas para que puedan asegurar el cumplimiento de las directrices básicas y hacer una lectura crítica de diversos aspectos organizativos que permitan, si es preciso, revisar las directrices generales.
En dos aspectos básicos:
Ya está en marcha el programa para el curso 2010/2011, con 150 alumnos para el primer cuatrimestre (incremento de casi 40 personas en relación con el curso pasado). Se espera poder continuarlo, ya que hay una fuerte implicación institucional, hasta el punto de que en algunos Ayuntamientos del área geográfica en Pleno, por unanimidad de todos los grupos políticos, ha aprobado partidas presupuestarias para el sostenimiento de la actividad.
© Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) 2009
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