Además de tratarse de un proyecto innovador era una necesidad no cubierta por las Administraciones Públicas en aquel momento.
Había un importante número de personas adultas con discapacidad intelectual en Villalón y en su comarca que no realizaban ninguna actividad, ni tenían ninguna ocupación. El propósito que se buscaba era prestar apoyos a estas personas para mejorar su calidad de vida, a través de la realización de una actividad productiva.
Las familias tenían la preocupación de ver a sus hijos y/o hermanos desocupados y fue el CEAS (Centro de Acción Social) de la Diputación de Valladolid quien realizó un estudio para conocer la viabilidad del proyecto. El Ayuntamiento de Villalón de Campos, sede del CEAS, apostó por el proyecto y comenzó a estudiar posibles alternativas para estas personas, uniéndose otras iniciativas como la del GAL (Grupo de Acción Local), ADRI- Valladolid Norte.
En este sentido se diseñó un curso de formación ocupacional centrado en la producción hortícola, en el que podrían participar las personas con discapacidad en un horario básicamente de mañana.
Una vez creada la Asociación de familiares “La Esperanza” (con el asesoramiento de los profesionales del Centro de Acción Social) se buscaron apoyos financieros en la Diputación Provincial de Valladolid y en la Junta de Castilla León; y así con la ayuda del GAL a través de LEADER II y con la ayuda de la Junta de Castilla León y del propio Ayuntamiento de Villalón de Campos, se consiguió hacer la transformación de las antiguas escuelas en el Centro de Formación Ocupacional que pasó a ser en 2001, el Taller Ocupacional.
En 2002 las entidades implicadas en la gestión del Taller Ocupacional (Diputación, CEAS, Asociación, Asprona y el Ayuntamiento de Villalón) vieron que estaban sin atender algunas personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo.
Surge así la necesidad de crear el Centro de Día, haciendo las reformas necesarias en el edificio de las antiguas escuelas, en las que se desarrollaban las actividades del Taller Ocupacional, así como adquirir el equipamiento necesario.
Asimismo, se vio la necesidad de facilitar un transporte adaptado para realizar el desplazamiento de las personas con discapacidad de los distintos municipios de la zona al Taller Ocupacional y Centro de Día, para lo cual se adquirió una furgoneta (con el apoyo financiero de ADRI, a través de fondos europeos).
Las dificultades siguen existiendo en el nivel de sensibilización y concienciación de muchas familias, que ven en la discapacidad psíquica un problema particular o familiar que no desean que “trascienda” a otro nivel, y que tampoco quieren, ni esperan soluciones de integración social y/o laboral, por lo que hay plazas disponibles en ambos servicios, a pesar de haber personas posibles beneficiarias de los mismos.
Desde los servicios se ha fomentado la participación e integración social y laboral de las personas con discapacidad en diferentes acontecimientos de la zona, lo que ha favorecido que otras familias tengan una visión positiva de las personas con discapacidad y un reconocimiento del apoyo que reciben a través de estos servicios.
La implicación de todas las entidades, públicas y privadas, los profesionales y los familiares que han visto en el proyecto unos resultados satisfactorios.
La interlocución constante con las familias, cuya asociación es miembro de ADRI Valladolid Norte, al igual que el Ayuntamiento. Y un desarrollo organizativo en el que están implicadas la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial de Valladolid, ASPRONA y las propias personas con discapacidad intelectual.
Lo cual ha llevado a resolver los problemas y necesidades existentes a nivel comarcal de forma consensuada y contando con los agentes de la zona. El liderazgo y la coordinación ejercida por la Diputación provincial que ha trabajado en consensuar: los fundamentos teóricos, los valores, la organización y la participación de los diferentes agentes. En el año 2004 se aprobó el Documento Marco base del funcionamiento de toda la red de servicios para personas con discapacidad intelectual en la provincia.
Asimismo, la preocupación por la difusión de una imagen positiva de las personas con discapacidad y de los servicios que se le prestan tanto en los medios de comunicación locales como provinciales, la elaboración de documentación escrita y audiovisual de sensibilización y difusión y el compromiso de los profesionales, han contribuido al éxito de este proyecto.
Se pueden plantear necesidades a nivel presupuestario. Otra limitación se debe a que algunas familias ven en la discapacidad psíquica un problema particular y no social.
La principal innovación de esta intervención es el desarrollo de un modelo de trabajo en Red en el que están implicados el propio Ayuntamiento, como titular de ambos servicios, los profesionales del mismo, la Diputación a través del CEAS de la zona, un Equipo Técnico de ASPRONA (como entidad colaboradora y financiado por la Diputación), las propias personas con discapacidad, las familias, la Asociación de las mismas y otras de la zona (GAL), lo que ha ayudado a conseguir más financiación y aunar las sinergias de todos los participantes en el esfuerzo por contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.
Sin duda alguna, la calidad de las familias ha mejorado por no tener que estar desplazándose a Valladolid para internar en centros especializados a sus familiares.
Y por otra parte, el alto grado de envejecimiento de las familias requería que se crease este centro para ofrecer a los padres y/o tutores una mejora de su calidad de vida. Y todo ello sin olvidar la propia mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad, que están integrados en la vida social y laboral de esta comarca.
La participación tanto de las personas con discapacidad como de las familias se canaliza a través de varias actuaciones:
El modelo de trabajo en red se puede desarrollar en otros servicios, siempre que se tenga en cuenta los intereses y opiniones de todos los agentes intervinientes y se consensúe un marco común de trabajo, compartiendo modelo y principios teóricos, valores, y se articule un sistema de participación e información de todos los agentes.
En el momento actual son las Comisiones Municipales que se celebran dos veces al año, las que orientan el funcionamiento de los servicios y es en ellas donde se evalúa y se revisan los servicios y se proponen los cambios y mejoras necesarios. Estas Comisiones están presididas por el Ayuntamiento de Villalón y cuentan con la presencia de representantes de las personas con discapacidad, familias y asociación de familias, profesionales de Diputación, de CEAS, de cada uno de los servicios y del Equipo Técnico de ASPRONA.
A nivel provincial la Comisión Provincial que se celebra una vez al año, consensua todos los aspectos que han salido de las comisiones municipales, dando un marco común y trasladando las experiencias de todos los Servicios
Se puede decir que si, ya que el proyecto está ubicado en el mundo rural, participando personas domiciliadas en diversos municipios, contando con un transporte adaptado que facilita los desplazamientos. Además se cuenta con los profesionales y asociaciones de la zona, utilizando los servicios existentes en la misma y aprovechando su entorno tanto para realizar diversas actividades de ocio (piscina,…) como ocupacionales (invernadero, restauración de mobiliario urbano mercado comarcal,…).
Cada año se elabora una Memoria detallada del funcionamiento de ambos servicios en el que se explican todas las actuaciones realizadas, los resultados obtenidos y las líneas de actuación para el año siguiente.
En ella también se reflejan las diversas reuniones y comisiones de distintos tipos que se han realizado y esta memoria se distribuye a todos los implicados en el proyecto (entidades, familias, personas con discapacidad, profesionales,…)
En relación a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad, e indirectamente de sus familias hay que destacar que en los Cuestionarios de Satisfacción realizados cada tres años a ambos, las valoraciones han sido muy altas, lo que puede indicar que están satisfechos y que el proyecto les está sirviendo en este sentido.
En relación al impacto en el resto del territorio, se está contribuyendo a ofrecer una imagen más positiva de las personas con discapacidad, demostrando que también tienen capacidades muy importantes y derechos como el resto de ciudadanos a través de la aparición de noticias en los medios de comunicación, de la participación en los mercados de la zona y de las contrataciones temporales que están realizando los Ayuntamientos.
A lo largo de estos años el Taller y el Centro de Día se han convertido en servicios imprescindibles que la población valora y conoce.
La continuidad del proyecto está prevista por un periodo de tiempo bastante largo, siempre que sigan existiendo personas con discapacidad y familias que demanden estos apoyos, y siga existiendo la voluntad y financiación necesaria por parte de las entidades implicadas.
La próxima puesta en funcionamiento de una vivienda tutelada para personas con discapacidad intelectual, será un elemento más que dé apoyo y continuidad a estos servicios, como complemento de los mismos.
La creación de la misma ha partido de las necesidades detectadas en el funcionamiento de los dos servicios, con financiación para su construcción por parte de la Diputación.
© Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) 2009
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