
En el año 2000, según la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI), Asturias contaba con 1.076.567 habitantes, de los cuales un 52% eran mujeres y un 48% hombres. Introduciendo la variable edad, advertimos un fenómeno que ha marcado las estadísticas demográficas en los últimos años: el envejecimiento de la población, un envejecimiento marcado por un claro sesgo de género.
Nos encontramos además ante una generación de mujeres que ha dedicado gran parte de su vida a los demás, cuidando a las criaturas, asistiendo en la vejez y en la enfermedad. Una generación de mujeres con la que nuestra sociedad ha contraído una deuda que Tiempo Propio trata de saldar.
Favorecer la mejora de la calidad de vida de las mujeres de Asturias y su participación social se convertía de este modo, en una de las líneas de trabajo del Instituto Asturiano de la Mujer que siempre contó con la participación de Fundación Metal Asturias que se encargó de la gestión y coordinación del programa.
La Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad, el Instituto Asturiano de la Mujer y Fundación Metal Asturias.
El Instituto Asturiano de la Mujer es el organismo del Gobierno del Principado de Asturias responsable de hacer efectivo el principio de igualdad entre mujeres y hombres, impulsando y promoviendo la participación de las mujeres en todos los ámbitos y eliminando cualquier forma de discriminación.
Fundación Metal Asturias es una entidad sin ánimo de lucro , que ha desarrollado una amplia experiencia en el diseño, coordinación y ejecución de programas formativos y en programas para mujeres, todos ellos tendentes a eliminar las desigualdades existentes entre hombres y mujeres, siendo Centro Ejecutor de proyectos promovidos y gestionados por el Instituto Asturiano de la Mujer.
El programa Tiempo Propio, se puso en marcha en el año 2002 como experiencia piloto en tres ayuntamientos situados en la zona central de Asturias: Langreo, Mieres y Siero.
La elección de estos tres municipios obedeció sobre todo a criterios poblacionales, pues se trataba de ayuntamientos que rondan los 50.000 habitantes, lo que facilitaba la reunión de un grupo de participantes lo suficientemente numeroso para desarrollar un programa donde se prima sobre todo la participación y el establecimiento de redes sociales. Este criterio de población fue fundamental teniendo en cuenta que el colectivo destinatario del programa necesita acciones específicas que favorecieran esta participación. El interés demostrado por estos ayuntamientos y la colaboración estrecha con sus Concejalías de la Mujer hizo posible que la edición piloto del programa finalizase con éxito en los tres municipios, lo que ha permitido la continuidad e ir incorporando a otros municipios siendo en la actualidad 25 los municipios participantes, pasando de 180 participantes en la primera edición a 1.115 en la décima y con una participación total de más de 6.000 mujeres hasta el momento.
De manera paralela a la ampliación territorial, se ha llevado a cabo una ampliación temporal, a petición de las propias alumnas que han demandado más talleres y más tiempo de permanencia en el programa. Pasando de un año a tres.
La dificultad a la hora de realizar la coordinación y gestión del programa al realizarse en distintas zonas geográficas muy alejadas unas de otras y del centro de la región.
Además de los organismos implicados de manera directa en el programa, mencionados anteriormente, se contó siempre con el apoyo de los ayuntamientos implicados, en concreto con las concejalías de igualdad y el personal técnico (Agentes de igualdad, abogadas de los Centros Asesores de la mujer).

Una de ellas ha sido la progresiva incorporación de ayuntamientos de distintas zonas geográficas de Asturias, en algunos casos se trata de municipios bastante alejados del centro de la región, el número de sedes donde se realizan los talleres y el importante número de monitoras hace que la gestión del programa requiera de una infraestructura importante, para poder ponerlo en marcha. La colaboración con las Concejalías de Igualdad, y su implicación han sido claves para la extensión del programa y su consolidación.
Dirigido a mujeres mayores de 50 años, Tiempo Propio ofrece un espacio de encuentro a través de actividades de intercambio y de talleres en materia de salud, cultura y nuevas tecnologías. Una experiencia que fomenta la participación social de las mujeres mayores de 50 años, ampliando y consolidando sus relaciones sociales a través del aprendizaje, la mejora de la salud y el disfrute del tiempo libre.
Las condiciones que han moldeado las vidas de las mujeres mayores han provocado, sobre todo en las zonas rurales, que no tengan redes sociales propias e independientes de las de otros miembros de la familia y cuando ésta se independiza origina sentimientos de soledad y de aislamiento. La falta de de una red social incide directamente en la salud y el bienestar de las mujeres. El malestar que provoca todo esto disminuye en el momento que se cambian los hábitos de vida y ese es uno de los objetivos de Tiempo Propio.
Tiempo Propio es un instrumento de empoderamiento de las mujeres al proporcionarles una imagen positiva de sí mismas, otorgándoles el protagonismo del que habían carecido.
Las mujeres, conforme avanzan en edad, van configurando un núcleo de necesidades y demandas específicas a las que Tiempo Propio trata de responder.
A continuación recogemos algunas de las opiniones de las mujeres respecto al programa y lo que supuso para ellas:
Llanera
64 años "Me he dado cuenta de que hay muchas formas de envejecer, pues el tiempo pasa para todos igual pero es muy diferente si estás activa o no."
Langreo
51 años "Me he sentido valorada como ser humano y persona y me he dado cuenta que hay más mundo que el que tenemos en casa."
Navia
56 años "Aprendimos a afrontar esta etapa de la vida con ilusión y alegría, porque nunca es tarde para nada."
Grado
75 años "A pesar de la edad que tengo, aún puedo disfrutar de la vida y no arrinconarme y sentirme un mueble viejo y roto, como así era hasta el comienzo de este taller."
Mieres
"Para sentir que aunque tengamos una cierta edad, necesitamos estar en contacto con otras personas y no quedarnos dentro de nuestro pequeño mundo…sobre todo mitigar soledades, pues veo cómo algunas compañeras que viven solas se sienten integradas y un poco más felices."
Lugones
"Me di cuenta de lo mucho que me queda por aprender.Que se pueden superar muchas cosas con la ayuda de la gente."
Riosa
"Que la vejez no es una cuestión de años sino de estado de ánimo."
Sería la imposibilidad de llegar a zonas rurales más pequeñas y alejadas, lo que se solventó con la realización de los talleres de manera mancomunada o en su caso facilitando trasporte a las participantes para poder asistir a los mismos.
Tiempo Propio se puso en marcha como una iniciativa totalmente novedosa en octubre de 2002, siendo su objetivo principal romper con la inercia social que aleja a las mujeres de los espacios de participación social, sobre todo en las zonas rurales. Esta idea es la que impregna todos los aspectos del programa y la que ha estado presente para adaptar el programa a las necesidades y demandas que se van detectando en las alumnas.
La concepción del programa consigue modificar otro aspecto de nuestro imaginario social: el proceso de envejecimiento. Tiempo Propio cambia la percepción social del envejecimiento ofreciendo un modelo positivo al naturalizarlo como una etapa más en la vida. Pasan de un envejecimiento pasivo como proceso de vida a un envejecimiento activo, donde las participantes, verdaderas protagonistas del programa aprenden a recuperar un tiempo propio para mejora de su bienestar y calidad de vida.
Con Tiempo Propio se promueve una mejora de las condiciones de vida de las mujeres teniendo en cuenta no sólo lo meramente biológico, sino también aspectos psicológicos, sociales y culturales.
A través de la participación en los distintos talleres y actividades, las mujeres experimentan cambios positivos en sus hábitos de vida y en su salud. Recuperan en definitiva un tiempo para ellas y para su disfrute, les incrementa su autoestima y les afianza para una mayor participación social.
Las participantes en el programa son clave en la aceptación de nuevas participantes, incorporando al programa a familiares, amigas y difundiéndolo entre el resto de mujeres de su comunidad.
En el programa colaboran, como ya se ha mencionado anteriormente, distintos agentes de la comunidad, Agentes de igualdad de oportunidades, Abogadas de los centros asesores de la mujer, responsables de las Casas de encuentro de las mujeres, servicios sociales, asociaciones de mujeres y las concejalías de igualdad.
El programa es transferible a otros municipios de características demográficas diferentes y a tramos de edad distintos que puedan tener las mismas carencias y dificultades que tienen las mujeres que participan en Tiempo Propio.
El programa Tiempo Propio ha mantenido los mismos objetivos y la misma filosofía que animaron su puesta en marcha, sin embargo han sido necesarias importantes modificaciones estructurales, tanto en lo relacionado con su implantación en el territorio, como en el propio diseño de los contenidos.
Las asistentes al programa evalúan cada uno de los talleres rellenando un cuestionario anónimo y por escrito a su finalización. Estas evaluaciones permiten realizar un seguimiento del grado de satisfacción, analizar las necesidades y así adaptar la estructura, contenido y ejecución del programa.
Al inicio y final de cada edición se realizan reuniones de trabajo con las monitoras. Fruto de ese trabajo es la edición varias guías didácticas en concreto de los talleres de: Cine, Las mujeres en la Historia y Animación a la lectura. Actualmente se está trabajando en la guía didáctica del taller de salud.
Durante el desarrollo de los talleres se realiza una supervisión y seguimiento día a día lo que nos permite la resolución de incidencias.
Al final de cada taller las monitoras realizan un informe por escrito lo que permite a la coordinación del programa conocer el grado de cumplimiento de objetivos.
Uno de los logros del programa, que es importante destacar, es lo novedoso y positivo del uso que las alumnas de Tiempo Propio hacen de los servicios públicos. Las participantes mejoran su conocimiento y uso de los recursos públicos enriqueciéndolos con su presencia y participación activa.
Otro de los aprendizajes de esta década de Tiempo Propio es la capacidad de movilización y la iniciativa de sus destinatarias, sus enormes ganas de participar. Un deseo que hace años canalizó un grupo de antiguas alumnas del programa creando la asociación "Mujeres con Tiempo Propio", que cuenta en la actualidad con un importante número de socias que se compromete y participa de forma activa en sus municipios

El cambio experimentado por las participantes en el programa incide positivamente en su entorno familiar, y en la dinamización de los municipios sobre todos en los más pequeños y alejados. Las mujeres comienzan a utilizar los recursos de su territorio y a participar activamente y algo que es muy importante a demandar determinadas actividades y hacer sugerencias para el futuro.
La demanda de los ayuntamientos participantes no ha disminuido, al contrario dado el éxito de participación y el nº de solicitudes que cada edición registra, hace prever que las mujeres de la zona rural lo sigan considerando necesario. Para su correcto desarrollo el programa Tiempo Propio necesita de un presupuesto importante dadas las dimensiones que ha ido adquiriendo y en la actualidad está sujeto al presupuesto asignado por la Consejería correspondiente y su continuidad depende en todo caso del mantenimiento del apoyo institucional.
© Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) 2009
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